Cruising y glory hole en Boyberry Barcelona

Crítica de la escena porno Suck the berry, de la productora Maripaini Produccionex para Tetatita.

Desde hace un tiempo Maripaini Produccionex se ha convertido en productora colaboradora de Tetatita.com, el universo pornográfico del creador Bel Gris. Ya son varias las producciones realizadas y recientemente han estrenado un nuevo corto, enfocado, en esta ocasión, al público gay. 


Suck the berry se presenta como un juego de palabra, ya que parte del título hace referencia al local en el que se ha grabado, Boyberry Barcelona, pero también a lo que ocurre en esta escena, chupar una baya o fruto carnoso, como prefieran. Ya que en apenas 10 minutos de metraje, Maripaini nos muestra perfectamente lo que puede ocurrir habitualmente en uno de estos locales de cruising. 

Hay dos chicos dentro del local, mirando una serie de películas en venta, pero pronto comienzan los intercambios de miradas, que es como la señal o alarma de que entre ambos puede ocurrir algo más que hablar de cine. De fondo, la música techno habitual en estos locales, un sonido estridente y machacón que también sirve para mitigar los sones sexuales que pueden llegar desde el interior de las cabinas.

Y hasta allí se dirigen ambos, no sin antes intercambiar también algunos magreos de paquetes o una cachetada en el culo que uno le da al otro cuando pasa por detrás suya. Ya en las zonas de cabinas, siguen las miradas y los magreos antes de entrar en una de ellas y culminar lo que ambos estaban deseando: mamar y ser mamado.



Desde el primer momento, cuando empieza la escena, se muestra de manera realista lo que es el universo de los locales de cruising. Con la poca luz, música alta, productos para el público gay, chicos, juegos y morbos a flor de piel. Y una vez en la cabina, lo que Maripaini nos quiere mostrar en esta Suck the berry es en qué consiste un glory hole y cómo se puede jugar con él. 

Mientras uno de los dos protagonistas introduce su sexo por este 'agujero de gloria', el otro se arrodilla y se limita a meterlo en su boca para darle placer. A partir de este momento, se intercalan los imágenes de una y otra cabina, con los primeros planos de la cara del chico que chupa y del culo del que mete su sexo en el agujero. 

Aquí ya no hay música techno. Aquí prima el silencio, aislados del ruido de la sala principal del local, para que los protagonistas sean los sonidos del acto sexual. Los jadeos, los golpes o roces en el panel que separa ambas cabinas o los sones acuosos de una boca que se introduce un sexo para chuparlo.



Como ha ocurrido en alguna ocasión en otras producciones de Tetatita, la fotografía de la escena recuerda a producciones cinematográficas europeas de cine independiente. A lo que se suma la apariencia de los dos protagonistas del corto, dos chicos sacados de las calles de una ciudad cosmopolita como Barcelona y que siguen aportando realismo a la escena. Ya que pueden ser, perfectamente, dos hombres que te encuentres un día cualquiera en el Boyberry Barcelona.

También es un punto a su favor la corta duración de la escena, ya que en apenas 10 minutos te cuenta una situación morbosa entre dos chicos con un final feliz. No hace falta más, ni alargar una secuencia que ya no tiene más que aportar por el simple hecho de sumar minutos a la producción. Aquí lo que hay es un ligoteo en un local, dos chicos que se van a la zona de cabinas y que disfrutan de una placentera mamada. Lo demás hubiese sobrado y aquí no sobra ni falta nada.

Si quieres ver la escena, entra en Tetatita.com



Lo mejor: El realismo de la escena.
Una pega: Quizás se alarga un poco en los preliminares.
Una curiosidad: Primera escena en el porno profesional para los dos actores.
Puntuación: ★★★☆

Comentarios

Lo más visto