Entrevista a Beltran

 

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"A medida que me fui liberando, empecé a hacer todo lo que me apetecia y quería desde pequeño"

Hola, me llamo Beltrán y soy un performer. Así se presenta este chico argentino, afincado en Barcelona, cuando entra en nuestro vestuario. Un hombre que no te deja indiferente a primera vista, con un físico imponente y una apariencia muy personal, al que le gusta navegar entre dos aguas por las redes sociales. Por una parte, el performe queer, que canta, modela y baila, sin dejar de lado el activismo LGTBIQ+. Por otra, el performer XXX, robusto, peludo y caliente, que sabe subir la temperatura con el contenido que crea para un público adulto. De todo esto y más hablamos en este interesante encuentro que ha dado para mucho. Pasa, descúbrelo y disfruta.

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Mirando un poco tus redes sociales, vemos en Beltrán a una de esas personas “poliédricas” y con muchas facetas, pero ¿por dónde debemos empezar para conocer bien a Beltrán?
Creo que podemos empezar por la faceta más reciente, pero que ha estado siempre ahí, aunque estuve esperando para poder mostrarla, y es la musical. Siempre me quedaba anonadado viendo a los artistas presentándose en público y haciendo su actuación. Aunque no le pusiera nombre a las cosas en ese momento, empecé a tantear cuáles eran las formas de avanzar hacia esa meta, aprender el tema de la performance y a bailar.  A partir de ahí, un montón de cosas pasaron desde mi adolescencia, pero, básicamente, lo que le pasó a muchos chicos, a los que el baile y esas actividades escénicas le fueron vetadas por no ser inherentemente masculinas. A medida que me fui liberando, empecé a hacer todo lo que me apetecía y quería hacer desde pequeño, modelando en redes sociales y mostrando ropa en otras tallas. Aprovechando el boom de las redes sociales visuales, me sirvió para hacerme conocido y abarcar a más gente, y, entonces, llegó el creador de contenido y fui erotizando cada vez más todo.

En redes te presentas como bailarín-gogo, cantante, modelo o creador de contenido… Con tantas dedicaciones, cuando tienes que poner algo en la casilla de profesión de los impresos oficiales, ¿qué sueles poner o qué te gusta destacar?
Performer lo engloba todo porque habla de una actitud pensada artísticamente ante la visión del otro, de la cámara. Y ahí entra todo: el bailarín, el modelo, el gogo o el creador de contenido.

Pero, ¿quién es el chico que está detrás del bailarín, el cantante, modelo o creador de contenido?
Nací en Paraná, en Entre Ríos, Argentina, que es una zona relativamente rural, en general, pero una ciudad con todo lo que significa las grandes urbes de provincias, que no son urbanas ni metropolitanas, pero están enraizadas en las tradiciones y costumbres. Vengo de una familia que gira en torno al mundo del deporte, d
el rugby, porque mi papá era jugador y era su actividad central, por el tiempo, dedicación y motivación. Cuando crecí, me introdujeron en ese mundo y fue lo que moldeó mi infancia y adolescencia.

¿Cuándo te vienes a España y por qué?
Me mudé a España a principios de 2022 y vino motivado por lo que ya me había gustado en una anterior visita. Yo venía de vivir en Ciudad de México, donde me pilló la pandemia explorando mi carrera artística y viajando mucho a los EE.UU., donde despegó mi profesión, a lo que le dedico tiempo y me mantiene economicamente actualmente. Un periodo jodido para la mayoría, pero donde había una crisis, había una oportunidad, y yo lo supe ver. Me gustó Barcelona en una visita anterior y decidí venirme a aquí y probar suerte y ver cómo salía todo.

Queda muy bonito lo de “romper barreras y celebrar la diversidad”, pero ¿es una labor compleja y ardua?
Antes era más complicado, cuando el modelaje de tallas grandes no era una palabra, cuando lo que veíamos era lo que nos mostraba la televisión, que era un tipo de cuerpo, un tipo de belleza hegemónica, un estandar. No digo que haya cambiado todo, pero no es el mismo panorama que en 2015 cuando empecé a ponerme mas con esto. Creo que esto de romper barreras y poner a prueba los límites de los sistemas que nos regulan era en su momento más un fin y ahora un medio para un fin. En ese momento era un activismo, una estrategia bélica, pero también era una manera de perforar en la opinión publica con acciones que no eran típicamente activistas. A veces se hace camino al andar.

El Beltrán que vemos actualmente en redes presuponemos que es un chico sin complejos y que vive con naturalidad su diversidad… ¿Es así realmente?
No soy la persona que se ve en redes, sobre todo en mi intimidad. Hay una falsa moral que se les impone a las personas que salimos en redes sociales y se pierde un poco el supuesto táxito de que estamos jugando todos y que todo eso es ficción. Y si ya entramos en las redes sociales con esa noción bastante clara, de que todo está ficcionado o guionado por la persona que decide publicar, es mucho mejor, ya que nadie sube lo que hace todo el tiempo. Admitir que no soy la persona que se ve en las redes, a veces, es como un gran eureka para algunas personas que están a la caza de decir "ah, es un farsante o un estafador." Si estamos pensando que lo que vemos en redes sociales es la persona, nos estamos engañando. Ahora, de ahí a vender en redes algo que es ajeno a la moral o ética personal, sí que es una estafa, ya que la gente te sigue buscando una autenticidad y sentirse identificado con cierto paquete de valores, además de alimentar su ojo estetico. No soy la persona que se ve en las redes sociales, pero tampoco tengo el deber de ser cien por cien yo ni siento que esté haciendo algún tipo de engaño. Decido qué pongo en función de lo que vende o funciona para ese público. No muestro todo, pero sí lo que gusta. Tengo complejos, como mucha gente o un poco menos porque la vida me ha dado oportunidades de trabajar mis propios complejos hacia dentro para no mostrarlos hacia fuera, resolverlos en la conversación conmigo mismo y no en el foro virtual constante de mostrarse en redes y que todo el mundo opine de tu apariencia.

¿Hay algún momento en tu vida en el que se enciende esa bombilla y dices esto es lo que soy y me gusta? ¿Cómo fue ese momento?
Sí, no solamente el chico acomplejado de lo que ve de sí mismo sino por lo que los demás dictan que tiene que ser esa persona. Lo que más se callan son las voces externas de las expectativas de los demás, más que las propias expectativas de uno mismo. Uno va pudiendo poner un muro cada vez más contundente en la traducción de esas expectativas ajenas a las  propias. Cuando uno puede ser su propio autor o tiene más libertad autoral o creativa de dictar cuales son tus propias expectativas, tienen poco que ver con lo que los demás esperan de ti. Y a medida que se van separando esos dos caminos, esa bifurcación es parte del proceso de maduración y de sentirse un poco menos acomplejado.
"No soy la persona que se ve en las redes sociales, pero tampoco tengo el deber de ser cien por cien yo ni siento que esté haciendo algún tipo de engaño"
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"En los locales gay se impone el discurso hipócrita de que soy hombre y me gustan los hombres que parecen hombres... la pluma se castiga"
¿Cuál es tu relación actualmente con las normas de género? ¿Con qué te identificas en este momento de tu vida?
Con las normas de género, sobre todo, las que están tácitas en la sociedad vigente, tengo una relación bastante mala. No me gusta la forma en la que está dispuesto el panorama porque es muy opresivo para algunas personas. He aprendido a navegarlas y a saber usarlas a mi favor y jugar con ellas, dándome cuenta que el género es esa plastilina que tiene esa plasticidad de poder jugar con él y moldearlo, para mañana cambiarlo de nuevo, por eso he dicho plastilina y no barro. Es plástico, es moldeable, aunque a veces nos ponen limitaciones de qué forma poderle dar. A medida que más busquemos esa revolución de dictarse a uno mismo como quiere ejercer el género y como quiere expresarlo, más auténtica va a ser esa expresión. Yo me considero una persona de género fluido por eso, porque uno puede ir surfeando esas olas según lo que sienta ese día y cómo quiera atravesarla.

Aunque las dos cosas duelen, ¿qué te hace sangrar más la gordofobia o la plumofobia que se puede sufrir dentro de la propia comunidad gay?
Hay microsociedades dentro de la comunidad gay, que son circunstanciales, no solo estáticas, que se despliegan en una discoteca, dentro del deporte lgtbi, en un bar de copas, en la calle o en una sauna. Dependiendo de la circunstancias, a medida que más se acerca a lo sexual y al juego del cortejo, se castiga más la pluma que la diferencia corporal. Esta, aunque la sociedad establece estándares de belleza, en el mundo gay siempre hay un roto para un descocido. Los varones gays no tenemos estándares de belleza tan estrictos como en el mundo heterosexual. Los varones gay sienten menos verguenza de decir qué tipo de chico les gusta, ya sean bajitos, 'bebos', gordos o peludos. Hay una mayor diversidad, aunque no estamos libres de los estándares de belleza.
El tema de la pluma se castiga mas. En la comunidad gay, varones que se mueven en locales gays, ahí se impone un discurso hipócrita de que soy hombre y me gustan los hombres que parecen hombres. En esa farsa se ejerce bastante violencia discursiva, simbólica y,a veces, física en algunas personas con pluma.

Antiguamente se decía que “la letra con sangre entra”... pero, a través de tus canciones, como Quesiquiero o Himbo, ¿Es más fácil llegar con tus mensajes en esa defensa de los derechos LGTBIQ+ o para dar visibilidad a las diversas identidades de género?
Históricamente, el público más de a pie le ha concedido al mundo artístico más concesiones que a cualquiera de otros ámbitos de la praxis humana.Tipos como Paco España no podrían haber existido fuera de la idea de la performance, el humor, la comedia o la copla. Se ha permitido más, como que Freddy Mercury hiciera un videoclip de un tema de trascendencia mundial haciendo las tareas del hogar. Por eso, las personas queer siempre hemos recurrido al arte para poder transmitir este tipo de cosas porque los mensajes llegan con más facilidad. En realidad, es una trampa porque el arte no tendría que servir a una función ya que pierde lo artístico o la idea del arte por el arte, pero si sucede, conviene, y si uno puedo usar como artista esa forma de transmitir cómo es, mejor. Yo uso el arte para expresar como soy y las cosas que me pasan con la intención de conectar con personas que puedan pasar por lo mismo.

En tu música dices que tienes influencias de estrellas del pop, trap y reggaetón. Si tuvieras que decirme un referente musical de cada uno de estos estilos…
Dentro del pop más masivo, Lady Gaga me marcó mucho por la teatralidad y la puesta en escena. En cuanto el trap o la música argentina, siempre han sido las mujeres, no he escuchado muchos hombres. Lali Expósito, María Becerra o Nicky Nicole... Históricamente, yo crecí con la música latina y siempre escuché reggeaton. Escuchar a autores, como Daddy Yanky o Don Omar, me atraviesa el cuerpo. Sin embargo, hoy en día, he encontrado otros espacios en los que poner eso musicalmente y escénicamente me he identificado más con artistas que intentan atravesar el cuerpo con la poesía o composiciones más elevadas. Por eso el disco que he hecho ahora es una transición desde el pop más chicle a algo más elaborado. A la vez, también ha sido una trasición de muchos artistas a los que admiro, que han sabido hacer ese viaje de ir dándole a su música más contenido.

Cuando has hecho sesiones de fotos o bailas delante de un público como gogó, ¿te sientes deseado en algún momento?
Bueno sí, el roll del gogó es animar a la multitud y a través de eso hay un componente erótico y de atracción visual. Por defecto, me siento deseado y la gente expresa ese deseo. Ese factor está presente siempre, sobre todo cuando la persona que está en escena cumple ese papel.

En otras redes sociales con menos censura te presentas como Scruffy Stocky o como un hombre fornido, peludo y ardiente ¿Así es como te ves en el terreno sexual o como te ven los demás?
No sé dónde me presentó así, jejeje. Tiene más que ver con el cartel, como cuando uno está en la puerta del supermercado y ve qué alimentos y artículos de limpieza hay. Esa textualidad está ahí para que sepas lo que te vas a encontrar. Cuando la gente busca contenido erótico tiene ciertas palabras o etiquetas, tiene que ver más con el marketing para que el público te encuentre más fácilmente.

¿En qué momento decides y por qué que quieres abrir esa puerta al porno gay?
Eso fue un poco un viaje que llegó de la mano de mi contenido en Instagram. El público que me seguía estaba orientado a mi físico y creo 
que había un requerimiento de la gente de verme más expuesto. Fue una decisión que me llevó tiempo a mí porque sabes que hay una huella digital que queda para siempre, por lo que cuando la tomé fue porque vi que había más gente y eso me daba más garantías de poder preservar la integradidad personal y el bienestar futuro porque si se meten con uno, se meten con todos. El probar fue como un furor, un huracán que me arrasó, me gustó y decidí hacerlo. Había algo de esto en mí, pero no sabía que existía, fue un aprendizaje y comencé a prestar atención a lo que lo estaban haciendo bien y aprender a replicar siempre dentro de mis límites y comodidades o reglas.
"Probar el porno gay fue como un furor, un huracán que me arrasó, me gustó y decidí hacerlo"
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"Cuando veo un chico que me gusta por redes, los guardo en notas del móvil clasificadas por países para, si voy de viaje, visitarlos"
Dentro de todas esas ocupaciones que realizas, ¿te consideras un actor porno o solo alguien que folla con otros delante de una cámara?
Sí soy un actor porno porque creo que, por más transparente que sea el contenido respecto a la vida de la persona, igual hay una performance. Entonces, entenderla es entender que uno está actuando.

¿Hay algún momento en tu adolescencia o juventud, alguna experiencia, con la que se te encendiera una llamita para avisarte que dentro de ti había un actor porno en potencia?
Modelar en ropa interior ya te expone bastante y cuando la gente ve algo estático, también quiere verlo en movimiento. Creo que esa es la semilla de todo esto, cuando la gente se siente cómoda con ver mi cuerpo en esa circunstancia y puedo hacer que sea más fogoso. Esa fogosidad va aumentando. El tema del exhibiocionismo motiva a mucha gente de la industria, pero no es mi caso, lo disfruto hasta cierto punto, pero no es una cosa que me llene. Es una acaria al ego para todo el mundo, nadie me puede decir que exponerse de esa manera y ver que la reacción es positiva no ayuda a sentirse mejor con la autoestima, aunque es tramposo porque es la visión del otro y construir tu autoestima en base a eso es peligroso.

¿Cómo te organizas esta faceta? ¿Los contenidos que creas están previamente planificados, como si tuvieras un guión, o te dejas llevar y lo que surja?
Es buena pregunta. Hay algo que sí tengo en todo lo que hago y es mucha practicidad en cuanto a crearme y buscarme oportunidades. Creo que soy yo el que busca otras colaboraciones y estoy más pendiente a través de los grupos de whatssap donde los creadores de contenido avisan que van a visitar ciudades, hay amigos y conocidos y, a medida que te vas haciendo conocido, se conecta con otras personas. Cuando navego por Internet y veo a gente con la que me gustaría colaborar, guardo su perfil en una nota del teléfono móvil que las tengo clasificada por países o ciudades. Cuando voy a viajar a algunos de estos lugares, antes reviso estas notas y contacto con estos creadores.  Si solo dependes de los creadores locales, poco material vas a generar.

¿Qué tipo de chicos te gusta encontrarte en tu camino para posibles colaboraciones sexuales? ¿Cómo surgen esas colaboraciones? ¿Los buscas, te buscan, os encontráis?
No tengo un tipo específico, pero no colaboro con cualquier persona con la que me cruzo en las redes sociales. Me gusta que tengan cierta inteligencia sexual en su forma de moverse, confianza y que sepa qué hacer. Tengo el gusto orientado hacia la comunidad de osos, pero no es una condición sin ecuánime.

¿Hay algún tipo de contenido que te guste compartir más con tus seguidores y que más te identifique? 
Trato de que no sea repetitivo y recurrente, aunque suele estar grabado en habitaciones de hotel. Que no sea estático y una grabación en trípode, prefiero que sea una persona con una cámara en mano, un cámara, al que pagas por sus servicios para que grabe la escena. 

Imagina que pudieras follar y grabar un contenido pornográfico para tus plataformas con cualquier personaje de actualidad en este momento, en cualquier ámbito. ¿Con quién te gustaría? 
Hay un jugador de fútbol norteamericano, Landon Dickerson, del que comparto mucho contenido con un amigo, que somos bastante fan suyo. Su número como jugador de los Eagle's es el 69. Tiene un cuerpo muy imponente. Con él, sería un vídeo más romántico, no habría una intereacción a saco. Cuando tengo admiración física por alguien, me intimido mucho, no saco la persona más confiada. Mis amigos se dan cuenta cuando un chico me gusta porque me pongo muy tímido.

¿Y si pudieras haber follado con algún personaje de la historia, con quién te hubiera gustado? 
Tengo una lista larga porque soy muy fanático de la historia. Aquiles, Alejandro Magno, Leonardo Davinci, Newton, Arthur Conan Doyle, escritror de Sherlock Holme, el creador de la escala Kinsey del espectro de la heterosexualidad y la homosexualidad, con el joven Antonio Gaudí o algún actor de mi infancia, como John Goodman, que hizo la voz de Sullivan, el mounstro peludo, en la película de Monstruos S.A.
"No me importaría grabar contenido con el jugador de fútbol americano Landon Dickerson, pero sería un vídeo más romántico".
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"El ser pasivo es una materia pendiente, lo haré en algún momento, no me cierro a esa posibilidad"
¿Algunos actores porno o chicos de redes sociales con los que tengas muchas ganas de rodar?
He visitado lugares con las mejores intenciones de grabar con una persona y, curiosamente, o no está disponible, no está bien de salud o no está grabando contenido en ese momento- Tengo algún actor austrialiano con el que tengo pendiente grabar, así como alguno de Reino Unido o Nueva York. Son gente con las que yo siento que puedo conectar en redes sociales, pero, quizás, hay un universo de actores que no conozco, que no sé quienes son. Es un poco el juego de la falsa fama de conocer gente que está compartiendo ese nicho de popularidad.

En el terreno sexual, ¿te gusta tener un roll definido?
(Beltrán) Dímelo tú en base a lo que has visto en mis redes sociales. (Entrevistador) Yo te he visto más activo. (B) Jejeje, muy bien. El ser pasivo es una materia pendiente, pero en cámara no he encontrado la oportunidad de poder hacerlo, aunque en algún momento lo haré, no me cierro a esa posibilidad. Eso sí, tiene que apeterceme y no me llama la atención hoy en día. Además, la gente sabe lo que busca y encontrarse a esa persona que le gusta haciendo otra cosa, puede ser bueno o decepcionante, que se apague la llama de la ilusión. Hay que saberse mover estratégicamente, porque no deja de ser un trabajo.

¿Tienes algún fetiche o filia que te guste explorar en tus vídeos?
No trato de canalizar las filias en mis vídeos, pero sí trato que el video pueda alimentar la fantasía de personas con específicas filias. La dominación y el juego verbal se me da comodamente, ya no otras prácticas algo más agresiva físicamente. Tengo vídeos con chicos que les gusta el movimiento puppy y otros de fisting, que se me da bien, sin lastimar y asegurando que disfrute la persona que lo recibe y el que lo ve.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido hacer en el sexo y que nunca pensases que terminarías haciendo?
El sexo, si deja de ser descubrimiento, se estanca y aburre. Siempre me pasa de econtrar cosas nuevas, uno va abriéndose a descubrir, sobre todo cuando la otra persona lo hace con conocimiento de causa, con cierta experiencia, que no lo imposta. Eso es lo más complicado. Cuando no es verosímil, esa persona no lo hace porque le nace, está intentando vendérmelo y ahí sí me deserotizo. Pero, si no, me doy a la experimentación.

Cuando uno se dedica a generar contenido para adultos, ¿te siguen quedando ganas de follar sin cámara? ¿Sabes diferenciar bien ambas facetas?
Dios me libre de que siempre necesite una cámara de por medio, no es mi caso. Sí afecta. Hubo una curva, en la que no afectó nada, pasó a afectar mucho y ahora afecta cada vez menos porque he sabido cómo poner límites y compartimentalizar mentalmente qué significa para mí, para mi cuerpo y mi libido el tema de grabar. Me pasa que en épocas que grabo mucho, no me apetece quedar con gente por diversión. En estos viajes que trabajo mucho, quedo poco, pero es una cuestión fisiológica y las glándulas pueden producir lo que pueden producir. Tienes que saber guardarte, como un deportista se reserva para la competición.

¿Tienes pareja actualmente y cómo lleva el mundo en el que te mueves?
Estoy con novio desde hace tres años. No es de este mundo, no se mueve ni en la comunidad de osos y no le gusta ir de fiestas, no tiene tanta vida hipersocial. Lo lleva bien porque yo desde el momento cero fui transparente y contundente de que este es mi sustento económico y no quiero sentirme culpable por mi trabajo. Fue importante poner esa aclaración de por medio al principio para que no haya decepciones.

¿Tu sueles mezclar todas tus facetas profesionales o te gusta separar el chico caliente del artista reivindicativo?
Son dos personajes un poco distintos, el performer queer apto para todos los públicos y el performer XXX. Los tengo separados también en mis redes sociales, usando Instagram para una cosa y Twitter para otra. Mi carrera comenzó en instagram y activismos, trabajé en la televisión en Argentina y hay una comunidad muy grande que me sigue, incluso mi familia.Tampoco me quita el sueño que lo sepan, quizás lo saben, pero no me he acercado a decirles lo que hago. No sé si tendrán que digerir alguna decepción y hay mucha gente que no esta lista para deshacerse de sus prejuicios. Si tengo que lidiar con mantener mi contenido de instagram limpio de los prejuicios de lo que la gente piensa por hacer contenidos en otras plataformas más explícitas y eróticas, sería mucho más trabajo de comunicación y marketing del que puedo hacer.

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¿Qué es lo que ves cuando te miras desnudo delante del espejo?
Un working progress, un trabajo en proceso.

¿Cuál es la parte de tu cuerpo que más te gusta?
Lo que más me gusta son mis tatuajes porque son una gran decisición de lo que quise hacer con mi cuerpo y el arte que quise imprimir en él. Si hay algún rasgo físico de mí que me guste, yo creo que me quedo con mis piernas.

Por cierto, ¿cuantos tatuajes y piercing tienes repartido por tu cuerpo?
Tengo 13 y son como pegatinas independientes. Todos tienen en común que son arte que han surgido en circunstancias que yo he dicho que es es lo quiero en mi cuerpo o me quiero tatuar en esta parte y qué me imagino ahí. Hay dos tatuajes que son mi identidad más reconocible a primera vista. Uno es el que tengo en
 el pecho, que es es un cristal de transformación de Sailor Mon, que fue un descubrimiento que me marcó mucho en cuanto a expresión de género, de que había algo que me estaban vendiendo como masculinidad o como identidad de género que no me cerraba. Y después el tatuaje que tengo en la línea que separa los gluteos de los muslos, unas hojas de laurel, es bastante reconocible y la gente sabe que soy yo en base a eso.

¿Qué gusta más tu polla o tu culo?
Las dos por igual. No soy muy dotado, pero tampoco paso desapercibido. Depende de la situación.

¿Recuerdas la primera peli porno que viste en tu vida?
Era la época en la que ya circulaban contenidos virtuales, por lo que sería un fragmento o una escena. En ese momento, buscaba más sexo anal heterosexual porque tenía una negación conmigo mismo.

¿Podrías contextualizar tu primera eyaculación?
Estaba algo decepcionado con esto porque me había desarrollado algo tarde y todos mis compañeros ya hablaban de las pajas en el equipo de rugby o en clase. Era como si tuviera que hacerlo, forzarme, más que por deseo, como un rito que tenía que pasar. Tenía 11 ó 12 años, estaba en mi habitación, y lo hice debajo de las sábanas.

¿Tu primera experiencia sexual o pérdida de virginidad es digna de mención?
Aunque no hay un montón de elementos truculentos o dramáticos como es el caso de la primera experiencia de muchos chicos gays, pasó sin pena ni gloria. Si pudiera elegir hoy, lo haría de otra forma, aunque dos semanas después también hubiera elegido hacerlo de otra forma, por lo que mejor pasar de ello. Hay que aprender a quitarle el peso a esa primera experiencia porque nos marca mas lo que nos dicen que la experiencia en sí. Fue la primera de mucha y no es la mas memorable.

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¿Te dan morbo los vestuarios? ¿Has tenido alguna experiencia morbosa en ellos? ¿Alguna fantasía por cumplir?
Tuve alguna experiencia de tonteo en algún vestuario de gimnasio, aunque suelo mucho compartimentalizar los personajes que soy. En el rugby soy un jugador más, no pienso en morbo y no me invita la mente a pensar en esas cosas. No lo veo así.

Si tuvieras que grabar una escena en uno de ellos, ¿cómo te gustaría que fuese?
Lo he hecho, he grabado. Es una historia que se cuenta sola porque no puedes hacer mucho mas que ducharte, un cruce de miradas y una invitación a hacer algo mas. Es lo que puedes encontrar en una escena con situación de vestuario. No me parece que despierte los morbos más originales del mundo. Además, no me gusta grabar en situaciones que pueda incomodar a alguna persona que solo vino a ducharse y no estaba buscando nada, por lo que es agresivo imponerle lo sexual al otro. Las cosas sin contexto son a veces agresiva.

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