Dangerous Thrill!: Cuando la lucha libre se convierte en un trío de shibari y poder
El Acomodador critica la escena Fight Room III- Custom 2- Dangerous Thrill! de la productora Wrestlingmale
La productora francesa Wrestlingmale ha decidido que esta tercera temporada de su serie Sala de Lucha (Fight Room) no sea apta para cardíacos. Con el estreno de Dangerous Thrill! (Emoción Peligrosa), nos sumergen en una producción de más de una hora donde la testosterona, el sudor y el fetiche se mezclan en un cóctel explosivo. Bajo la batuta artística de Etienne Erik, somos testigos de un triángulo de poder protagonizado por tres titanes: el veterano Dimitri Venum, el explosivo retador Blain O'Connor y el joven aprendiz Jordan James.
- Título: Fight Room III- Custom 2- Dangerous Thrill!.
- Duración: 63:31 minutos.
- Dirección: Etienne Erik.
- Producción: Wrestlingmale.
- Luchadores: Dimitri Venum, Jordan James y Blain O'Connor.
- Categorías: lucha, bondage, shibari, sexo, entrenador, veteranos, jóvenes.
La acción arranca con Dimitri y Jordan en pleno entrenamiento. Ambos lucen monos de lucha de lycra azul y roja que se adhieren a sus cuerpos como una segunda piel, resaltando cada músculo y dejando muy poco a la imaginación en la zona de la entrepierna. Dimitri, con la autoridad que dan los años, intenta domar al joven Jordan, quien se muestra sumiso y ansioso por aprender... hasta que el ambiente se quiebra.
La Irrupción del Alfa: Blain O'Connor
La calma se rompe con la entrada de Blain O'Connor, un campeón de kickboxing estadounidense con el cuerpo cubierto de tatuajes y una arrogancia que se huele a través de la pantalla. Blain no pide permiso; entra reclamando el dojo y, sobre todo, cuestionando la capacidad de Dimitri para entrenar al chico.El morbo estalla cuando Blain, para provocar, se desprende de su ropa y queda en un tanga blanco de diseño patriótico, exhibiendo un culo de acero y un paquete que reclama todo el protagonismo. A partir de aquí, la lucha deja de ser técnica para convertirse en una feroz rivalidad entre dos machos alfa por ver quién merece ser el "coach" de Jordan.
Cuerpos Trenzados y Reacciones Incontrolables
A medida que la lucha avanza, el roce constante sobre el tatami eleva la temperatura a niveles críticos. Es fascinante ver cómo la lycra, por muy resistente que sea, no puede ocultar las reacciones biológicas de los luchadores. El joven Jordan, en su papel de observador y aprendiz, empieza a notar cómo su propio paquete apunta hacia arriba mientras ve a estos dos gigantes revolcarse.Hay planos hipnóticos, capturados con maestría en cámara lenta, donde los cuerpos de Dimitri y Blain se trenzan en llaves de una plasticidad asombrosa. En un momento de descuido de Blain, queda boca arriba con las piernas abiertas, regalando a la cámara un vistazo generoso de su velluda "puerta trasera", un detalle que hará las delicias de los amantes del vello corporal y la masculinidad cruda.
El Giro Maestro: Del Ring al Calabozo de Shibari
Lo que hace que esta producción destaque es el giro radical que ocurre pasado el minuto 36. La lucha libre convencional se detiene para dar paso a una escena de dominación pura. Dimitri logra imponer su veteranía y el escenario cambia: ahora Blain y Jordan aparecen totalmente desnudos y sometidos al arte del shibari.Las cuerdas japonesas marcan la piel de los luchadores, mientras sus bocas son selladas con mordazas y sus cuellos quedan unidos por una cadena de metal. La humillación es total: los dos guerreros que antes se disputaban el poder ahora son reducidos a "puppies" (cachorritos) a los pies de Dimitri. Ver al chulesco Blain, que entró con aires de grandeza, ahora de rodillas y obligado a adorar el rabo de su rival, es un ejercicio de erotismo y karma que te mantendrá pegado a la pantalla.
Clímax: El Dildo Doble y la Conquista Final
La escena no escatima en intensidad cuando Dimitri decide utilizar un gran dildo negro doble para ensartar a sus dos esclavos al mismo tiempo. La imagen de los dos cuerpos inmovilizados por cuerdas, compartiendo el mismo juguete mientras se balancean, es de una fuerza visual increíble.Pero el sello final de la dominación es la penetración real. Dimitri, como vencedor absoluto, reclama el cuerpo de Blain, dilatándolo primero con el juguete para después follárselo sin piedad. El plano desde el suelo, con los huevos del pasivo rebotando ante las embestidas de Dimitri mientras Blain contempla la escena, es el cierre perfecto para este triángulo de perversión.
Dangerous Thrill! es, sin duda, una de las escenas más completas y perversas de Wrestlingmale. No solo es lucha; es una narrativa de poder, humillación y entrega física que redefine lo que esperamos de la serie Sala de Lucha.
- Lo mejor: Ese giro de la escena con la introducción de otros elementos de dominación, como el bondage.
- Una pega: Por decir algo, que Etienne no tenga más protagonismo, solo un cameo.
- Una curiosidad: Tercera temporada de la serie Sala de Lucha con combates personalizados.
- Puntuación: ★★★★★















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