Calzoncillos mojados con sprints a 45 km/h
Desmontamos los mitos de la eyaculación masculina con ciencia y mucho juego
Los sueños húmedos, también conocidos como poluciones nocturnas, son eyaculaciones involuntarias que la ocurren a los hombres mientras están dormidos. Aunque se suele asociar habitualmente a los chicos adolescentes, es algo que puede ocurrir a cualquier edad y tiene una explicación biológica muy lógica. En nuestro vestuario, vamos a hablar de esas poluciones nocturnas y nuestros chicos hacen su particular homenaje a esos calzoncillos mojados o corridos con los que hemos amanecido todos alguna vez... Si han eyaculado dormidos o despierto, no lo sabemos, pero nos ofrecen su versión más húmeda.
Los hombre que tengan estos "sueños húmedos" no es que tengan un problema de autocontrol. Se trata de un mecanismo de limpieza y alivio, ya que el cuerpo masculino produce esperma y fluido seminal constantemente. Si no hay eyaculaciones frecuentes, el cuerpo emplea el sueño para "vaciar el depósito" y renovar fluidos.
Además, el roce de las sábanas, la ropa interior ajustada o incluso una vejiga llena presionando la próstata pueden enviar señales de excitación al cerebro cuando duerme.
Como ya se ha comentado, suele ser más común en la pubertad, debido al cóctel hormonal descontrolado. Sin embargo, en la madurez sigue ocurriendo, especialmente en hombres que pasan por periodos de abstinencia sexual. Si eres hombre adulto y dejas de masturbarte o de tener sexo durante un tiempo, es muy probable que tu cuerpo "tome las riendas" de la situación por la noche.
Por lo que la polución nocturna, podríamos decir, es como la "actualización de software" del cuerpo: ocurre de noche, sin que te des cuenta y sirve para que el sistema siga funcionando sin errores al día siguiente.
Curiosidades sobre la eyaculación
Muchos hombres creen que el semen es 100% espermatozoidos, pero la verdad es que estos solo representan entre el 1 y el 5 por ciento del volumen total. El resto es un coctel que contiene fructosa (azúcar para dar energía a los 'nadadores'); vitamina C y Zinc (para mantenerlos saludables); y proteínas y enzimas (que le dan la textura característica).
Uno de los temas más comentados, y que confirmamos, es que lo que comes afecta al PH de los fluidos corporales. En este sentido, podemos hablar de dos grupos de productos o alimentos. Por una parte, los villanos, que le dan un sabor más amargo o ácido al semen, como los espárragos, el café, el alcohol o el tabaco. Por otra, los héroes, como la piña, el mango, el kiwi o el apio, que tienden a endulzar el sabor gracias a sus altos contenidos de azúcares naturales y clorofila.
¿Sabías la velocidad a la que viaja una eyaculación? Se dice que lo hace a 45 km/hora, es decir, mucho más rápido de lo que corre el aleta Usain Bolt, que alcanza los 44 km/h. Por lo que podríamos hablar de un sprint biológico en toda regla.
El periodo refractario varía y nos estamos refiriendo al tiempo de recuperación en el que entra el cuerpo masculino después de eyacular. Momento en el que es imposible alcanzar el orgasmo inmediato. En adolescentes, este periodo puede durar simplemente segundos o minutos. Pero, a medida que se van cumpliendo años, este tiempo se alarga, pudiendo ser de horas o, incluso, días.
Como dato curioso, algunos hombres practican lo que se conoce como 'edging', que no es otra cosa que retrasar el clímax para intensificar la sensación y, a veces, acortar esa recuperación.
Y sí, eyacular es benificioso para la salud, a pesar de esos mitos ancestrales de cavernas oscuras y con sabor a neftalina. Y es que correrse con frecuencia, ya sea solo o acompañado, tiene beneficios respaldados por estudios.
Algunas de estas investigaciones apuntan que eyacukar al menos 21 veces al mes reduce el riesgo de cáncer de próstata. Además, la liberación de oxitocina, dopamina y prolactina actúa como un relajante muscular y mental potente.
Por último, vamos a desmontar algunos mitos en torno a la eyaculación:
- Cuanta más cantidad, más virilidad: El volumen depende de la hidratación y el tiempo de abstinencia, no de la masculinidad.
- El semen es muy calórico: Una eyaculación promedio tiene entre 5 y 15 calorías. Menos que un chicle.
- Siempre es blanco: Puede ser transparente o ligeramente amarillento, según la dieta y la frecuencia.









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