Por un vestuario en el que quepamos todos
Celebramos el Día del Orgullo LGTBIQ+ analizando las aduanas invisibles del colectivo gay
El vestuario de un gimnasio es un espacio curioso. Para muchos de nosotros, ha sido históricamente un lugar de vulnerabilidad, de miradas de reojo, de camaradería o de deseo. Pero también es el reflejo perfecto de nuestra comunidad: un sitio donde nos desnudamos, literal y figuradamente, y donde quedan expuestas tanto nuestras bellezas como nuestras mayores inseguridades.
Cuando pensamos en el Orgullo y en la necesidad de seguir saliendo a la calle, solemos mirar hacia fuera. Pensamos en la homofobia institucional, en las agresiones en la calle, en los derechos que aún nos faltan por conquistar globalmente. Y sí, esa lucha es vital. Pero si nos quedamos solo con esa foto, estamos ignorando los elefantes en la habitación. Hoy, en Los chicos del vestuario, queremos hablar de las batallas que tenemos pendientes dentro de nuestra propia casa. Porque la discriminación también se viste de arcoíris.
La tiranía del cuerpo perfecto
Entrar a un vestuario gay a veces puede sentirse como caminar por una pasarela de alta exigencia sin haber firmado el contrato. El body shaming (la humillación corporal) y la gordofobia están a la orden del día. Hemos construido un canon estético tan rígido que cualquiera que se salga del abdomen plano y el músculo definido parece quedar relegado a la invisibilidad o al desprecio.
Las aplicaciones de citas son el termómetro de esto: frases como "gordos no", "solo tíos fit" o "cuídate" camuflan la discriminación bajo el mantra de "son solo mis gustos". Una cosa es la preferencia y otra la deshumanización. La lucha por nuestros derechos también pasa por entender que la diversidad de cuerpos nos hace más ricos, no menos atractivos.
Caducidad a los 40
Parece que en el mundo gay la juventud es la única divisa de valor. Cumplir años en nuestra comunidad a menudo se vive con el miedo al aislamiento. Existe una preocupante falta de referentes de hombres gais de la tercera edad y el edadismo (la discriminación por edad) hace que muchos hombres maduros se sientan invisibles en los espacios de ocio o directamente rechazados.
Olvidamos demasiado rápido que los hombres que hoy tienen 60, 70 u 80 años fueron quienes pusieron el cuerpo en las primeras manifestaciones, quienes sobrevivieron a la crisis del VIH cuando el Estado miraba para otro lado y quienes nos consiguieron los derechos de los que hoy disfrutamos. Respetar y valorar a nuestros mayores no es caridad, es justicia histórica.
El machismo disfrazado de "masculinidad"
"Instinto masculino", "normal", "nada de pluma". Seguro que has leído estas etiquetas más veces de las que te gustaría admitir. La plumofobia es, probablemente, una de las mayores contradicciones de nuestro colectivo. Rechazar a otro hombre gay por ser afeminado o por tener "pluma" no es más que homofobia interiorizada y machismo puro.
Nos han enseñado que para ser aceptados por la sociedad hetero-patriarcal debemos ser "discretos", no llamar la atención y encajar en el molde del hombre rudo. Cuando castigamos la pluma dentro del colectivo, estamos premiando al opresor. Los chicos más visibles, los que no pueden ni quieren ocultar quiénes son, han sido siempre la vanguardia de nuestra liberación. Menos "masc por masc" y más orgullo sin condiciones.
Un vestuario donde quepamos todos
Seguir luchando por los derechos del colectivo gay es una obligación hacia el exterior, pero también un ejercicio de autocrítica. No podemos exigirle al mundo una empatía y una aceptación que nosotros mismos nos negamos entre muros.
La próxima vez que entres al vestuario, que abras una app o que salgas de fiesta, recuerda que la verdadera liberación no consiste en crear un club exclusivo para unos pocos privilegiados normativos. Consiste en derribar los muros para que cualquier chico, tenga el cuerpo que tenga, la edad que tenga y camine como camine, se sienta seguro, valorado y libre.
Al fin y al cabo, en este vestuario de la vida, todos compartimos el mismo equipo.
¿Qué opinas tú? ¿Has sentido alguna vez este tipo de rechazo dentro de la comunidad? Te leemos en los comentarios.









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