Entrevista a Tom Hard
"Soy un artista multifacético que disfruta del sexo como una forma de expresión artística"
"Para mí, Tom Hard es un personaje, un avatar con el que puedo explorar una parte de mí, experimentar, jugar y crear."
Te defines como artista y creador. Para ti, ¿dónde termina la pornografía y dónde empieza el arte?
Yo realmente no sabría dividirlo. Para mí la pornografía también puede ser una forma de arte. El arte, en general, es aquello que consigue generar emociones en otra persona, y el sexo puede hacer exactamente eso. Creo que esa línea divisoria muchas veces es una limitación que hemos creado porque necesitamos ponerle una etiqueta a cada cosa y encasillarla en un lugar determinado. Yo prefiero verlo como parte de un mismo universo. Todo forma parte del personaje o del avatar que decidí jugar, y también de la persona que soy detrás de él.
El rendimiento en tu trabajo es tanto físico como de algoritmos y marketing. ¿Cómo equilibras la espontaneidad del deseo real con la exigencia de rendir constantemente para una audiencia?
Durante mucho tiempo estuve muy preocupado por rendir, por estar en la carrera de ser de los mejores y por sentir que tenía que estar constantemente produciendo. Hasta que entendí que también era otro juego. Ahí me relajé. Para mí esto también es un hobby y una herramienta artística, así que dejé de ser tan exigente conmigo mismo. Ahora fluyo mucho más. Publico cuando quiero hacerlo y trabajo cuando puedo y tengo tiempo. No quiero convertir algo que disfruto en una obligación que termine quitándome las ganas de hacerlo.
Crear contenido para la comunidad gay implica recibir mucha atención. ¿Cómo protege Tom Hard su mente y su intimidad cuando apaga la cámara?
Tom Hard es un personaje y Tomás necesita protegerse separando esos avatares. Cuando la cámara se apaga, ese personaje entra en otro estado y aparece el artista, o simplemente la persona que necesite ser en ese momento. Para mí esa separación es importante porque me permite jugar con Tom Hard sin sentir que tengo que ser Tom Hard las 24 horas del día.
Creo que nadie conoce realmente todo lo que hay detrás de un personaje sexualizado. Tom Hard puede mostrar muchísimo de mí, pero hay partes que siguen perteneciendo exclusivamente a Tomás.
Aunque las cosas avanzan, el trabajo sexual y el porno siguen muy estigmatizados. ¿Cómo ha sido para ti navegar esa doble vida?
El trabajo sexual y el porno todavía están muy estigmatizados en muchísimos lugares.También existe esa idea de que es un trabajo fácil y dinero fácil, hasta que alguien se atreve a hacerlo y descubre todo lo que implica. Yo navegué esa doble vida durante bastante tiempo. Al principio me afectaba mucho el qué dirán. Después entendí que esto también hacía parte de mi camino y de mis experiencias. Al final, solo yo puedo juzgar mi propio camino porque soy yo quien lo está viviendo. Me costó asumirlo, pero cuando lo hice, lo hice con altura. Hoy no me avergüenza decir que ser actor porno y trabajador sexual me permite crear arte y dedicarme a ello prácticamente al cien por cien.
Muchas personas asocian el arte con lo sutil y la pornografía con lo obvio. ¿Cómo se logra que una escena explícita transmita belleza o incluso poesía visual?
Creo que todo el entorno hace sentir algo. Los colores, el espacio, la luz, los cuerpos, los movimientos… pero sobre todo la química que exista entre las personas que aparecen en escena. Para mí una escena puede ser explícita y seguir teniendo una estética muy cuidada. No todo depende de lo que estás haciendo, sino de cómo lo estás mostrando y de qué emoción estás intentando transmitir. A veces hay química desde el primer momento y otras veces tienes que imaginarla y construirla. Esa parte también es performance.
"La pornografía también puede ser una forma de arte. El arte es aquello que consigue generar emociones, y el sexo hace exactamente eso."
"Puedes verme desnudo, pero eso no significa que conozcas realmente lo que pasa dentro de mi cabeza o de mi corazón"
Estas plataformas premian la constancia. ¿Cómo gestionas la presión de tener que ser deseable, activo y productivo todo el tiempo?
Tengo una ventaja: no vivo únicamente del porno. Eso hace que no tenga que sentir la presión de estar ahí todo el tiempo matándome la cabeza para producir. También me ayuda tener otros hobbies y otras cosas que me distraen de Tom Hard. Cuando estoy haciendo otras cosas, el personaje puede descansar. Creo que precisamente esa separación me permite volver con más ganas cuando realmente quiero crear.
¿Te ves muchos años dedicándote a esto o tienes otros planes con tu vida?
No tengo nada demasiado planeado. Voy a fluir. Por el momento me gusta lo que hago y estoy disfrutando el camino, así que prefiero no obsesionarme demasiado con qué va a pasar dentro de diez años.
Si no fueras actor porno o creador de contenido para adultos, ¿qué te verías haciendo?
Me veo dedicado al arte al cien por cien. Para mí, además, el performance del porno también puede ser artístico, así que realmente no siento que sean caminos tan separados. Yo soy un artista, y creo que esa es la parte que va a permanecer independientemente de lo que esté haciendo.
¿Con qué actores porno o creadores de contenido te gustaría colaborar y todavía no lo has hecho?
Uffff, tengo muchísimos. Pero si tuviera que elegir uno, diría Diego Sanz.
Si pudieras grabar una escena con un personaje famoso o de actualidad, ¿con quién sería?
Me encantaría grabar con Poyato y su pareja Roy. Me dan demasiado morbo. Jajaja.
¿Qué ves cuando te miras desnudo en un espejo?
Lo primero que miro son los músculos de la pelvis, esa entrada que se forma a los lados. Jajaja. No sé por qué, pero me encanta.
¿Cuál es tu parte del cuerpo favorita y cuál crees que gusta más a los chicos?
Mi polla, jajaja. Me encanta porque hace maravillas y creo que también es una de las partes de mí que más disfrutan los demás.
¿Te defines con un rol sexual concreto o te dejas fluir?
Yo soy mucho de fluir. Es verdad que normalmente soy más activo y me gusta llevar el control y ser quien da placer a la otra persona, pero tampoco me gusta encerrarme en un rol.Creo que precisamente lo divertido del sexo es poder explorar diferentes partes de ti dependiendo de la persona, del momento y de la conexión que exista.
¿Qué es lo que más te hace disfrutar en el sexo?
Para mí lo más importante es la conexión. Más que hacer o que me hagan algo concreto, depende muchísimo de la persona que tenga delante y de lo que se genere entre los dos.Hay momentos en los que me gusta tomar el control y otros en los que disfruto dejándome llevar. Para mí el sexo tiene mucho más que ver con la química, la confianza y la capacidad de hacer que el otro se sienta cómodo y deseado.
¿Recuerdas la primera película porno que viste en tu vida?
Sííí. Recuerdo que eran películas de Sean Cody. En su página web podías ver los trailers de sus películas y recuerdo perfectamente esa época.
"Prefiero arrepentirme de haber hecho algo que quedarme toda la vida con la duda de qué habría pasado."
¿Y qué recuerdos tienes de tus primeras experiencias de masturbación y eyaculación?
Recuerdo que al principio mis primeras experiencias eran más la sensación del orgasmo que otra cosa. Mucho tiempo después de empezar a masturbarme fue cuando tuve mi primera eyaculación. Y recuerdo que me impresionó muchísimo porque el líquido era prácticamente transparente. Fue como: «¿Qué coño acaba de pasar?». Jajaja.
¿Nos contarías algo de lo que no hayas hablado nunca?
Creo que no se valora lo suficiente el nudismo y el sexo al aire libre. Me parece que deberían existir más espacios seguros y respetuosos, especialmente en entornos naturales, donde los adultos puedan vivir su sexualidad y su cuerpo con libertad. Eso sí, también creo que hay temas dentro de la cultura sexual que me preocupan, como el chemsex. Creo que es importante poder hablar de estas cosas sin prejuicios, pero también con mucha responsabilidad.
¿Te dan morbo los vestuarios? ¿Tienes alguna experiencia morbosa en uno de ellos?
Los vestuarios, con solo pisarlos, ya me ponen muchísimo. Me encantan los hombres desnudos y soy tan cachondo que incluso pintando a un hombre desnudo, o simplemente viendo uno por ahí, ya puedo sentir morbo. Recuerdo una vez en unos vestuarios de un spa en Milán. Había un chico duchándose al lado mío y empezó a mirarme y a masturbarse. Yo estaba con mi ex y él nunca se dio cuenta de lo que estaba pasando. Yo estaba completamente excitado mirando la situación y pensando: «Uffff». Jajaja. Fue uno de esos momentos que se te quedan grabados.
¿Tienes alguna fantasía pendiente por cumplir?
Tengo varias. Me gustaría hacerlo en un barco, una lancha o un yate; también tengo la fantasía de hacerlo en un coche mientras está en movimiento, siendo pasajero, y experimentar con situaciones donde exista esa sensación de estar expuesto. Y definitivamente me llama muchísimo la atención la idea de hacerlo en un avión. Tengo unas cuantas fantasías pendientes, así que todavía queda material para Tom Hard. Jajaja.
Detrás de Tom Hard no solo hay erotismo y presencia física; hay un proyecto donde la sexualidad se transforma en un lienzo de expresión artística. Tomás concibe su faceta ante la cámara como un avatar performativo con el que explora sensaciones, desafía los límites entre el porno y el arte, y reivindica la libertad del deseo sin prejuicios ni etiquetas.
¿Cómo presentarías a Tom Hard a los chicos del vestuario que aún no te conozcan?
Yo presentaría a Tom Hard como un artista multifacético que disfruta del sexo como una forma de expresión artística. Para mí, Tom Hard es también un personaje, un avatar con el que puedo explorar una parte de mí, experimentar, jugar y crear. Me gusta pensar que la sexualidad también puede ser una herramienta artística y que el performance puede aparecer en lugares que quizá la gente no espera.
¿Cuándo, cómo y por qué decides que tu futuro está en el porno?
Creo que fue un proceso. Me di cuenta de que todo lo que disfrutaba podía monetizarlo, pero además podía utilizarlo como parte de mi arte y de mi proceso creativo. Eso fue lo que realmente me hizo verlo de otra manera. Siempre he sentido que la vida en sí misma es un performance, pero esto era llevar esa idea a otro nivel. Y pensé: ¿por qué no utilizar algo que disfruto, que forma parte de mí y que además me permite crear? Ahí empecé a entender que podía construir mi propio camino dentro del porno.
¿Habías fantaseado alguna vez antes de esto con que algún día ibas a hacer escenas porno? ¿El actor porno es vocacional y tiene esa llama prendida desde siempre?
Sí, muchas veces había fantaseado con ser actor porno. Me gusta filmarme, me gusta documentar momentos y también me gusta convertir esas imágenes en una herramienta para ilustrar o crear arte. No sé si todos los actores porno tengan esa llama desde siempre. En mi caso sí había algo ahí desde antes, pero tampoco creo que necesariamente tengas que nacer sabiendo que vas a dedicarte a esto. A veces, simplemente descubres que algo que te gusta puede convertirse en una forma de expresión, y ahí empiezas a explorar.
Desde tu punto de vista, ¿qué debe tener una persona que se dedica al porno?
Depende mucho del tipo de porno que quieras hacer. Pero, sobre todo, creo que necesitas conocerte bastante bien, tener un buen estado físico y saber manejar la presión, porque físicamente puede ser un trabajo bastante exigente. También necesitas aprender a poner límites y saber qué quieres hacer y qué no. Para mí eso es fundamental. Yo intento fluir mucho y no estresarme demasiado. La industria puede ser complicada, las colaboraciones pueden ser complicadas, pero creo que cuando algo tiene que darse, se da. Para mí también es otro tipo de performance.
Dices que quieres convertir la sexualidad en arte. ¿Eso cómo se consigue?
Para mí actuar ya es un performance. Crear una escena, elegir una posición, un espacio, una iluminación, dónde colocas la cámara o cómo cambias el encuadre… todo eso modifica completamente lo que estás transmitiendo. El lugar y todos los elementos que rodean una escena influyen muchísimo en las sensaciones. Y después está la química con la otra persona, que para mí es fundamental. Intento que, si existe esa química, se note; y si no existe de entrada, intento imaginarla y construirla. Además, tengo ese fetiche de ilustrar mis propios vídeos porno, jajaja. Muchas veces una imagen sexual termina convirtiéndose en una idea visual para otra obra. Ahí es donde para mí empieza a mezclarse todo.
Yo presentaría a Tom Hard como un artista multifacético que disfruta del sexo como una forma de expresión artística. Para mí, Tom Hard es también un personaje, un avatar con el que puedo explorar una parte de mí, experimentar, jugar y crear. Me gusta pensar que la sexualidad también puede ser una herramienta artística y que el performance puede aparecer en lugares que quizá la gente no espera.
¿Cuándo, cómo y por qué decides que tu futuro está en el porno?
Creo que fue un proceso. Me di cuenta de que todo lo que disfrutaba podía monetizarlo, pero además podía utilizarlo como parte de mi arte y de mi proceso creativo. Eso fue lo que realmente me hizo verlo de otra manera. Siempre he sentido que la vida en sí misma es un performance, pero esto era llevar esa idea a otro nivel. Y pensé: ¿por qué no utilizar algo que disfruto, que forma parte de mí y que además me permite crear? Ahí empecé a entender que podía construir mi propio camino dentro del porno.
¿Habías fantaseado alguna vez antes de esto con que algún día ibas a hacer escenas porno? ¿El actor porno es vocacional y tiene esa llama prendida desde siempre?
Sí, muchas veces había fantaseado con ser actor porno. Me gusta filmarme, me gusta documentar momentos y también me gusta convertir esas imágenes en una herramienta para ilustrar o crear arte. No sé si todos los actores porno tengan esa llama desde siempre. En mi caso sí había algo ahí desde antes, pero tampoco creo que necesariamente tengas que nacer sabiendo que vas a dedicarte a esto. A veces, simplemente descubres que algo que te gusta puede convertirse en una forma de expresión, y ahí empiezas a explorar.
Desde tu punto de vista, ¿qué debe tener una persona que se dedica al porno?
Depende mucho del tipo de porno que quieras hacer. Pero, sobre todo, creo que necesitas conocerte bastante bien, tener un buen estado físico y saber manejar la presión, porque físicamente puede ser un trabajo bastante exigente. También necesitas aprender a poner límites y saber qué quieres hacer y qué no. Para mí eso es fundamental. Yo intento fluir mucho y no estresarme demasiado. La industria puede ser complicada, las colaboraciones pueden ser complicadas, pero creo que cuando algo tiene que darse, se da. Para mí también es otro tipo de performance.
Dices que quieres convertir la sexualidad en arte. ¿Eso cómo se consigue?
Para mí actuar ya es un performance. Crear una escena, elegir una posición, un espacio, una iluminación, dónde colocas la cámara o cómo cambias el encuadre… todo eso modifica completamente lo que estás transmitiendo. El lugar y todos los elementos que rodean una escena influyen muchísimo en las sensaciones. Y después está la química con la otra persona, que para mí es fundamental. Intento que, si existe esa química, se note; y si no existe de entrada, intento imaginarla y construirla. Además, tengo ese fetiche de ilustrar mis propios vídeos porno, jajaja. Muchas veces una imagen sexual termina convirtiéndose en una idea visual para otra obra. Ahí es donde para mí empieza a mezclarse todo.
"Para mí, Tom Hard es un personaje, un avatar con el que puedo explorar una parte de mí, experimentar, jugar y crear."
Te defines como artista y creador. Para ti, ¿dónde termina la pornografía y dónde empieza el arte?
Yo realmente no sabría dividirlo. Para mí la pornografía también puede ser una forma de arte. El arte, en general, es aquello que consigue generar emociones en otra persona, y el sexo puede hacer exactamente eso. Creo que esa línea divisoria muchas veces es una limitación que hemos creado porque necesitamos ponerle una etiqueta a cada cosa y encasillarla en un lugar determinado. Yo prefiero verlo como parte de un mismo universo. Todo forma parte del personaje o del avatar que decidí jugar, y también de la persona que soy detrás de él.
El rendimiento en tu trabajo es tanto físico como de algoritmos y marketing. ¿Cómo equilibras la espontaneidad del deseo real con la exigencia de rendir constantemente para una audiencia?
Durante mucho tiempo estuve muy preocupado por rendir, por estar en la carrera de ser de los mejores y por sentir que tenía que estar constantemente produciendo. Hasta que entendí que también era otro juego. Ahí me relajé. Para mí esto también es un hobby y una herramienta artística, así que dejé de ser tan exigente conmigo mismo. Ahora fluyo mucho más. Publico cuando quiero hacerlo y trabajo cuando puedo y tengo tiempo. No quiero convertir algo que disfruto en una obligación que termine quitándome las ganas de hacerlo.
Crear contenido para la comunidad gay implica recibir mucha atención. ¿Cómo protege Tom Hard su mente y su intimidad cuando apaga la cámara?
Tom Hard es un personaje y Tomás necesita protegerse separando esos avatares. Cuando la cámara se apaga, ese personaje entra en otro estado y aparece el artista, o simplemente la persona que necesite ser en ese momento. Para mí esa separación es importante porque me permite jugar con Tom Hard sin sentir que tengo que ser Tom Hard las 24 horas del día.
Creo que nadie conoce realmente todo lo que hay detrás de un personaje sexualizado. Tom Hard puede mostrar muchísimo de mí, pero hay partes que siguen perteneciendo exclusivamente a Tomás.
Aunque las cosas avanzan, el trabajo sexual y el porno siguen muy estigmatizados. ¿Cómo ha sido para ti navegar esa doble vida?
El trabajo sexual y el porno todavía están muy estigmatizados en muchísimos lugares.También existe esa idea de que es un trabajo fácil y dinero fácil, hasta que alguien se atreve a hacerlo y descubre todo lo que implica. Yo navegué esa doble vida durante bastante tiempo. Al principio me afectaba mucho el qué dirán. Después entendí que esto también hacía parte de mi camino y de mis experiencias. Al final, solo yo puedo juzgar mi propio camino porque soy yo quien lo está viviendo. Me costó asumirlo, pero cuando lo hice, lo hice con altura. Hoy no me avergüenza decir que ser actor porno y trabajador sexual me permite crear arte y dedicarme a ello prácticamente al cien por cien.
Muchas personas asocian el arte con lo sutil y la pornografía con lo obvio. ¿Cómo se logra que una escena explícita transmita belleza o incluso poesía visual?
Creo que todo el entorno hace sentir algo. Los colores, el espacio, la luz, los cuerpos, los movimientos… pero sobre todo la química que exista entre las personas que aparecen en escena. Para mí una escena puede ser explícita y seguir teniendo una estética muy cuidada. No todo depende de lo que estás haciendo, sino de cómo lo estás mostrando y de qué emoción estás intentando transmitir. A veces hay química desde el primer momento y otras veces tienes que imaginarla y construirla. Esa parte también es performance.
"La pornografía también puede ser una forma de arte. El arte es aquello que consigue generar emociones, y el sexo hace exactamente eso."
Desde que te iniciaste en este mundo, ¿en qué notas que ha madurado tu forma de entender y retratar el sexo?
He aprendido muchísimo. Sobre todo aprendí a experimentar y a vivir cosas sin juzgarlas. También aprendí a poner límites sanos y a reconocer qué situaciones me hacen sentir cómodo y cuáles no. Para mí eso ha sido muy importante: entender que yo tengo el control sobre lo que decido hacer y lo que no. Creo que cuando empiezas a conocerte mejor sexualmente también empiezas a entender mejor tu cuerpo, tus deseos y tus límites. Y eso ha cambiado muchísimo mi manera de retratar el sexo.
Si un joven gay ve tu contenido y se siente juzgado por su propio deseo, ¿qué te gustaría que aprendiera de tu filosofía?
Primero, que nadie debería sentirse juzgado por sentir deseo. Una de las cosas que más me gustan de hacer porno es poder jugar y experimentar con diferentes cuerpos, diferentes personas y diferentes formas de vivir la sexualidad. El deseo está ahí para sentirlo. Y creo que cada persona debería poder construir su propio camino sin vivir pendiente de lo que los demás consideran correcto. Yo soy bastante de esa filosofía de que prefiero arrepentirme de haber hecho algo que quedarme toda la vida con la duda de qué habría pasado si lo hubiera hecho. Siempre, obviamente, desde el consentimiento y desde el respeto por los límites propios y de los demás.
En el porno tradicional hay directores, fotógrafos y editores que deciden cómo te ves. En las plataformas de fans, tú tienes el control total. ¿Sientes que JustForFans te ha dado más libertad para mostrar tu sexualidad como realmente quieres?
Sí, totalmente. En mis plataformas y en mis vídeos soy yo quien decide qué hago y cómo quiero mostrarme. Obviamente, cuando comparto una escena con otro actor, también tengo en cuenta que tiene que existir una buena química, porque eso se nota muchísimo en el resultado.
Yo no sirvo para fingir algo que no estoy sintiendo. Incluso una erección o una reacción sexual tienen que salir de forma natural para mí. Por eso, aunque tampoco me molesta trabajar con productoras, sí siento que existe un poco más de presión cuando tienes todo un equipo alrededor y quieres que todo salga bien. Aunque, curiosamente, también me da mucho morbo precisamente sentir que me están viendo en un momento tan íntimo. Es una contradicción que me encanta.
Has grabado varias escenas para la productora Tetatita. ¿Cómo ha sido trabajar con una productora tan independiente y de contenido alternativo?
A mí me encanta trabajar con Bel y con todo su equipo. Fueron la primera productora que creyó en mí y que apostó por mí, y eso para mí tiene muchísimo valor. Me gusta mucho el tipo de porno que hacen porque siento que es auténtico y conecta con mi propia visión de la industria. Además, trabajando con ellos siento cero presión y mucha complicidad con todo el equipo. Creo que esa confianza termina reflejándose en las escenas.
Al final del día, gestionar estas plataformas te convierte en un empresario de ti mismo. ¿Cómo conviven en ti el Tom Hard artista y el Tom Hard administrador?
Ahí te voy a responder sinceramente: estoy intentando hacerme más conocido y generar más dinero precisamente para poder pagarle a alguien que se encargue de esa parte. Jajaja. Gestionarlo todo cansa. En cualquier profesión es difícil ser al mismo tiempo el creativo, el productor, el administrador, el encargado del marketing y de las estadísticas. Yo soy mucho más del rollo artista: prefiero crear y dejar la parte administrativa en manos de alguien que realmente sepa gestionarla. Por ahora hago lo que puedo, pero mi objetivo es poder dedicar cada vez más tiempo a crear.
He aprendido muchísimo. Sobre todo aprendí a experimentar y a vivir cosas sin juzgarlas. También aprendí a poner límites sanos y a reconocer qué situaciones me hacen sentir cómodo y cuáles no. Para mí eso ha sido muy importante: entender que yo tengo el control sobre lo que decido hacer y lo que no. Creo que cuando empiezas a conocerte mejor sexualmente también empiezas a entender mejor tu cuerpo, tus deseos y tus límites. Y eso ha cambiado muchísimo mi manera de retratar el sexo.
Si un joven gay ve tu contenido y se siente juzgado por su propio deseo, ¿qué te gustaría que aprendiera de tu filosofía?
Primero, que nadie debería sentirse juzgado por sentir deseo. Una de las cosas que más me gustan de hacer porno es poder jugar y experimentar con diferentes cuerpos, diferentes personas y diferentes formas de vivir la sexualidad. El deseo está ahí para sentirlo. Y creo que cada persona debería poder construir su propio camino sin vivir pendiente de lo que los demás consideran correcto. Yo soy bastante de esa filosofía de que prefiero arrepentirme de haber hecho algo que quedarme toda la vida con la duda de qué habría pasado si lo hubiera hecho. Siempre, obviamente, desde el consentimiento y desde el respeto por los límites propios y de los demás.
En el porno tradicional hay directores, fotógrafos y editores que deciden cómo te ves. En las plataformas de fans, tú tienes el control total. ¿Sientes que JustForFans te ha dado más libertad para mostrar tu sexualidad como realmente quieres?
Sí, totalmente. En mis plataformas y en mis vídeos soy yo quien decide qué hago y cómo quiero mostrarme. Obviamente, cuando comparto una escena con otro actor, también tengo en cuenta que tiene que existir una buena química, porque eso se nota muchísimo en el resultado.
Yo no sirvo para fingir algo que no estoy sintiendo. Incluso una erección o una reacción sexual tienen que salir de forma natural para mí. Por eso, aunque tampoco me molesta trabajar con productoras, sí siento que existe un poco más de presión cuando tienes todo un equipo alrededor y quieres que todo salga bien. Aunque, curiosamente, también me da mucho morbo precisamente sentir que me están viendo en un momento tan íntimo. Es una contradicción que me encanta.
Has grabado varias escenas para la productora Tetatita. ¿Cómo ha sido trabajar con una productora tan independiente y de contenido alternativo?
A mí me encanta trabajar con Bel y con todo su equipo. Fueron la primera productora que creyó en mí y que apostó por mí, y eso para mí tiene muchísimo valor. Me gusta mucho el tipo de porno que hacen porque siento que es auténtico y conecta con mi propia visión de la industria. Además, trabajando con ellos siento cero presión y mucha complicidad con todo el equipo. Creo que esa confianza termina reflejándose en las escenas.
Al final del día, gestionar estas plataformas te convierte en un empresario de ti mismo. ¿Cómo conviven en ti el Tom Hard artista y el Tom Hard administrador?
Ahí te voy a responder sinceramente: estoy intentando hacerme más conocido y generar más dinero precisamente para poder pagarle a alguien que se encargue de esa parte. Jajaja. Gestionarlo todo cansa. En cualquier profesión es difícil ser al mismo tiempo el creativo, el productor, el administrador, el encargado del marketing y de las estadísticas. Yo soy mucho más del rollo artista: prefiero crear y dejar la parte administrativa en manos de alguien que realmente sepa gestionarla. Por ahora hago lo que puedo, pero mi objetivo es poder dedicar cada vez más tiempo a crear.
"Puedes verme desnudo, pero eso no significa que conozcas realmente lo que pasa dentro de mi cabeza o de mi corazón"
Al ser tu propio jefe, ¿es más fácil o más difícil poner límites?
Para mí es mucho más fácil. Al ser mi propio jefe tengo la libertad de trabajar cuando quiero y durante el tiempo que quiero. Además, he aprendido que poner límites también forma parte de conocerme. No tengo que hacer algo simplemente porque alguien lo espere de mí o porque pueda ganar dinero con ello.
¿Cómo decides qué contenido se queda detrás de un muro de pago y qué parte de tu cuerpo o de tu vida decides reservarte exclusivamente para ti?
Creo que nadie conoce realmente quién hay detrás de Tom Hard. Este personaje sexualiza prácticamente todo lo que soy y muestra una parte muy determinada de mí. Por eso, probablemente lo que más me reservo son mis sentimientos. Puedes verme desnudo, puedes conocer muchísimas cosas de mi sexualidad, pero eso no significa que conozcas realmente lo que pasa dentro de mi cabeza o de mi corazón.
Las plataformas no solo venden cuerpos, también venden feedback. ¿Cómo manejas esa demanda de intimidad y atención emocional?
Yo soy bastante cercano con mis clientes. Al final, si alguien está invirtiendo en ti, creo que lo mínimo es estar pendiente y entender también sus necesidades. Pero también sé ser muy cortante cuando alguien no respeta que esto es mi trabajo. Ellos tampoco trabajarían gratis, así que creo que es importante que exista una relación de respeto por ambas partes.
En los chats privados, ¿sientes que la gente busca conectar con el Tom Hard real o estás interpretando un personaje?
Creo que normalmente la gente va buscando a Tom Hard. Muchas veces son personas que quieren tener una conversación que les haga sentir algo y formar parte de esa fantasía. Cuando alguien realmente busca conectar con la persona que hay detrás, normalmente es porque lleva mucho tiempo siguiéndome y ya existe otro tipo de vínculo. Pero creo que la mayoría entra buscando al personaje.
¿Cuál es la línea roja que nunca cruzas cuando un suscriptor te hace una petición personalizada?
Una vez me propusieron hacer un vídeo en el que yo tenía que hacerme daño, y ahí entendí perfectamente dónde estaban mis límites. Para mí la línea está en hacer algo que me haga daño a mí, que pueda hacer daño a otra persona o que ocurra sin consentimiento. Fuera de eso, puedo ser bastante morboso y me gusta experimentar, pero siempre tiene que existir ese límite.
Para mí es mucho más fácil. Al ser mi propio jefe tengo la libertad de trabajar cuando quiero y durante el tiempo que quiero. Además, he aprendido que poner límites también forma parte de conocerme. No tengo que hacer algo simplemente porque alguien lo espere de mí o porque pueda ganar dinero con ello.
¿Cómo decides qué contenido se queda detrás de un muro de pago y qué parte de tu cuerpo o de tu vida decides reservarte exclusivamente para ti?
Creo que nadie conoce realmente quién hay detrás de Tom Hard. Este personaje sexualiza prácticamente todo lo que soy y muestra una parte muy determinada de mí. Por eso, probablemente lo que más me reservo son mis sentimientos. Puedes verme desnudo, puedes conocer muchísimas cosas de mi sexualidad, pero eso no significa que conozcas realmente lo que pasa dentro de mi cabeza o de mi corazón.
Las plataformas no solo venden cuerpos, también venden feedback. ¿Cómo manejas esa demanda de intimidad y atención emocional?
Yo soy bastante cercano con mis clientes. Al final, si alguien está invirtiendo en ti, creo que lo mínimo es estar pendiente y entender también sus necesidades. Pero también sé ser muy cortante cuando alguien no respeta que esto es mi trabajo. Ellos tampoco trabajarían gratis, así que creo que es importante que exista una relación de respeto por ambas partes.
En los chats privados, ¿sientes que la gente busca conectar con el Tom Hard real o estás interpretando un personaje?
Creo que normalmente la gente va buscando a Tom Hard. Muchas veces son personas que quieren tener una conversación que les haga sentir algo y formar parte de esa fantasía. Cuando alguien realmente busca conectar con la persona que hay detrás, normalmente es porque lleva mucho tiempo siguiéndome y ya existe otro tipo de vínculo. Pero creo que la mayoría entra buscando al personaje.
¿Cuál es la línea roja que nunca cruzas cuando un suscriptor te hace una petición personalizada?
Una vez me propusieron hacer un vídeo en el que yo tenía que hacerme daño, y ahí entendí perfectamente dónde estaban mis límites. Para mí la línea está en hacer algo que me haga daño a mí, que pueda hacer daño a otra persona o que ocurra sin consentimiento. Fuera de eso, puedo ser bastante morboso y me gusta experimentar, pero siempre tiene que existir ese límite.
"Hoy no me avergüenza decir que ser actor porno y trabajador sexual me permite crear arte"
Estas plataformas premian la constancia. ¿Cómo gestionas la presión de tener que ser deseable, activo y productivo todo el tiempo?
Tengo una ventaja: no vivo únicamente del porno. Eso hace que no tenga que sentir la presión de estar ahí todo el tiempo matándome la cabeza para producir. También me ayuda tener otros hobbies y otras cosas que me distraen de Tom Hard. Cuando estoy haciendo otras cosas, el personaje puede descansar. Creo que precisamente esa separación me permite volver con más ganas cuando realmente quiero crear.
¿Te ves muchos años dedicándote a esto o tienes otros planes con tu vida?
No tengo nada demasiado planeado. Voy a fluir. Por el momento me gusta lo que hago y estoy disfrutando el camino, así que prefiero no obsesionarme demasiado con qué va a pasar dentro de diez años.
Si no fueras actor porno o creador de contenido para adultos, ¿qué te verías haciendo?
Me veo dedicado al arte al cien por cien. Para mí, además, el performance del porno también puede ser artístico, así que realmente no siento que sean caminos tan separados. Yo soy un artista, y creo que esa es la parte que va a permanecer independientemente de lo que esté haciendo.
¿Con qué actores porno o creadores de contenido te gustaría colaborar y todavía no lo has hecho?
Uffff, tengo muchísimos. Pero si tuviera que elegir uno, diría Diego Sanz.
Si pudieras grabar una escena con un personaje famoso o de actualidad, ¿con quién sería?
Me encantaría grabar con Poyato y su pareja Roy. Me dan demasiado morbo. Jajaja.
"Nadie debería sentirse juzgado por sentir deseo"
¿Qué ves cuando te miras desnudo en un espejo?
Lo primero que miro son los músculos de la pelvis, esa entrada que se forma a los lados. Jajaja. No sé por qué, pero me encanta.
¿Cuál es tu parte del cuerpo favorita y cuál crees que gusta más a los chicos?
Mi polla, jajaja. Me encanta porque hace maravillas y creo que también es una de las partes de mí que más disfrutan los demás.
¿Te defines con un rol sexual concreto o te dejas fluir?
Yo soy mucho de fluir. Es verdad que normalmente soy más activo y me gusta llevar el control y ser quien da placer a la otra persona, pero tampoco me gusta encerrarme en un rol.Creo que precisamente lo divertido del sexo es poder explorar diferentes partes de ti dependiendo de la persona, del momento y de la conexión que exista.
¿Qué es lo que más te hace disfrutar en el sexo?
Para mí lo más importante es la conexión. Más que hacer o que me hagan algo concreto, depende muchísimo de la persona que tenga delante y de lo que se genere entre los dos.Hay momentos en los que me gusta tomar el control y otros en los que disfruto dejándome llevar. Para mí el sexo tiene mucho más que ver con la química, la confianza y la capacidad de hacer que el otro se sienta cómodo y deseado.
¿Recuerdas la primera película porno que viste en tu vida?
Sííí. Recuerdo que eran películas de Sean Cody. En su página web podías ver los trailers de sus películas y recuerdo perfectamente esa época.
"Prefiero arrepentirme de haber hecho algo que quedarme toda la vida con la duda de qué habría pasado."
¿Y qué recuerdos tienes de tus primeras experiencias de masturbación y eyaculación?
Recuerdo que al principio mis primeras experiencias eran más la sensación del orgasmo que otra cosa. Mucho tiempo después de empezar a masturbarme fue cuando tuve mi primera eyaculación. Y recuerdo que me impresionó muchísimo porque el líquido era prácticamente transparente. Fue como: «¿Qué coño acaba de pasar?». Jajaja.
¿Nos contarías algo de lo que no hayas hablado nunca?
Creo que no se valora lo suficiente el nudismo y el sexo al aire libre. Me parece que deberían existir más espacios seguros y respetuosos, especialmente en entornos naturales, donde los adultos puedan vivir su sexualidad y su cuerpo con libertad. Eso sí, también creo que hay temas dentro de la cultura sexual que me preocupan, como el chemsex. Creo que es importante poder hablar de estas cosas sin prejuicios, pero también con mucha responsabilidad.
¿Te dan morbo los vestuarios? ¿Tienes alguna experiencia morbosa en uno de ellos?
Los vestuarios, con solo pisarlos, ya me ponen muchísimo. Me encantan los hombres desnudos y soy tan cachondo que incluso pintando a un hombre desnudo, o simplemente viendo uno por ahí, ya puedo sentir morbo. Recuerdo una vez en unos vestuarios de un spa en Milán. Había un chico duchándose al lado mío y empezó a mirarme y a masturbarse. Yo estaba con mi ex y él nunca se dio cuenta de lo que estaba pasando. Yo estaba completamente excitado mirando la situación y pensando: «Uffff». Jajaja. Fue uno de esos momentos que se te quedan grabados.
¿Tienes alguna fantasía pendiente por cumplir?
Tengo varias. Me gustaría hacerlo en un barco, una lancha o un yate; también tengo la fantasía de hacerlo en un coche mientras está en movimiento, siendo pasajero, y experimentar con situaciones donde exista esa sensación de estar expuesto. Y definitivamente me llama muchísimo la atención la idea de hacerlo en un avión. Tengo unas cuantas fantasías pendientes, así que todavía queda material para Tom Hard. Jajaja.
Prendas de látex: everlust.latex










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